Eneagrama aplicado a la vida cotidiana
Hay escenas pequeñas que dicen mucho de ti
A veces una reacción dice más que una explicación:
Una sombra que aparece en una conversación.
Un gesto que se repite.
Una frase que dices casi sin pensar.
Un “sí” que deja algo dentro sin cerrar.
Quizá te reconoces en algo de esto
No hace falta empezar por una gran teoría. A veces basta mirar una escena concreta que se quedó dando vueltas.
1
Dije que sí, pero algo dentro de mí era un no.
2
Me callé, aunque algo necesitaba salir.
3
Reaccioné más fuerte de lo que esperaba.
Aquí empezamos por lo concreto
Puedes llegar con una situación real: una conversación,
una incomodidad, una duda, un gesto que se repite.
Desde ahí, el eneagrama deja de ser una etiqueta y se convierte en una forma de observar qué patrón puede estar apareciendo en tu día a día.