Empieza por donde estés

A veces basta reconocer desde qué lugar quieres mirarte.

Tres formas de entrar:

1. Quiero observarme mejor

Cuando notas formas de responder que aparecen casi solas y quieres verlas con más detalle.

2. Quiero entender algo concreto

Una conversación, una frase o una incomodidad que dejó una señal más fuerte de lo esperado.

3. Quiero profundizar con acompañamiento

Cuando una respuesta puntual se queda corta y apetece mirar el patrón con más continuidad.

Una forma sencilla de empezar

Elige una situación concreta:
No hace falta que esté perfectamente explicada.
Cuéntala como puedas: qué pasó, qué sentiste, cómo reaccionaste y qué parte de eso.
sigue resonando en ti.
Yo la leeré personalmente y, desde ahí, veremos qué puede observarse.

¿Te animas?