Empieza por donde estés
No todo el mundo llega al eneagrama desde el mismo lugar.
- A veces llegas por curiosidad.
- A veces porque algo se repite.
- A veces porque una situación concreta te deja pensando más de la cuenta.
No necesitas tenerlo todo claro para empezar, solo necesitas reconocer desde qué lugar quieres mirarte.
Tres formas de entrar:
1. Quiero observarme mejor
Empieza aquí si notas que hay gestos, decisiones o formas de relacionarte que se repiten.
La propuesta es sencilla: mirar con más atención cómo respondes, qué evitas y qué intentas proteger sin darte cuenta.
2. Quiero entender una reacción concreta
Empieza aquí si hay una situación que sigue resonando.
Una frase, un enfado, una incomodidad, una necesidad de agradar, controlar, desaparecer o demostrar.
A veces una escena pequeña abre una pregunta importante.
3. Quiero profundizar acompañada
Empieza aquí si intuyes que no se trata de algo aislado.
Si aparece un patrón que pide más espacio, podemos valorar un acompañamiento individual.
Sin presión, sin promesas exageradas y hablando con claridad.
Una forma sencilla de empezar
Elige una situación concreta.
No hace falta que esté perfectamente explicada.
Cuéntala como puedas: qué pasó, qué sentiste, cómo reaccionaste y qué parte de eso.
sigue resonando en ti.
Yo la leeré personalmente y, desde ahí, veremos qué puede observarse.
¿Te animas?